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Esculturas
ESCULTURAS EN EL PROPILEO
En las galerías que bordean el Propileo se encuentran cuatro estatuas dedicadas a la Gran Patria Americana, representando los grandes períodos de la historia americana que corresponden a los mismos de nuestra historia nacional.
Angel Guido fue el autor del boceto, y los escultores Aldo Blarasín y Juan Deharde quienes llevaron a cabo la realización de las mismas.
Al inaugurarse el Monumento, el 20 de junio de 1957, fueron colocadas las esculturas en yeso, llevándose al bronce para la conmemoración del 40º aniversario, en 1997.
América Indígena: Representada por una figura de mujer, expresa la fuerza y pureza de una cultura llegada a su apogeo. Sobre una base decorativa en la que se hallan grabadas las representaciones de América india, se levanta la figura de una vigorosa mujer de auténtica fisonomía aborigen, cuya mano derecha sostiene un cántaro como alegoría del arte cerámico incaico anterior a Cristóbal Colón. El Sol, ocupa el epicentro ornamental, y en el origen del significado histórico existe una vinculación con el imperio de los Incas, cuyo símbolo tradicional era el sol, que Belgrano adoptó como símbolo americano de la emancipación de Mayo.
América Colonial: Esta figura es el acercamiento previo a la unión de dos mundos (Europa y América) hasta entonces separados, y la fusión de dos culturas. Simboliza la Conquista que, iniciada por Colón, se realizó con la espada y con la cruz.
América Constitucional: Esta figura de mujer descabeza con un golpe de puñal una serpiente enroscada en sus miembros inferiores; es la representación de la América Republicana, la época de la independencia, en que la libertad triunfa sobre la opresión, adquiriendo los pueblos su soberanía, simbolizada por el libro de las “Constituciones americanas”, que sostiene con la mano derecha.
América Futura: Figura matricia que aúpa un niño con una mano y en otra sostiene la paloma de la Paz. El niño está coronado por un halo luminoso, simbolizando a América trayendo el mensaje de amor cristiano, de justicia social y de paz universal que solamente América estará capacitada para tan trascendental misión. Cabe señalar que esta figura de mujer elevada al mito futuro de América, calza un casco de acero para explicar que necesitará luchar para lograr esos altos ideales inspirados en las más puras, generosas y nobles esperanzas de la humanidad.